Fútbol y optimismo económico
Octubre 17th, 2009Chile ha sido históricamente un país con matices depresivos. Todas las encuestas en esta materia muestran que es un país pesimista y es por esto que cualquier hecho nuevo que represente un triunfo a nivel país, los hace despertar de ese largo letargo, ese status quo por default.
Esta es una de las explicaciones de la reacción ante el triunfo de la selección nacional de fútbol que clasificó a Chile al mundial de Sudáfrica 2010. Es de esperar, que mucha gente piense que llegarán a la final, cuando aún hay muchos partidos que jugar.. Pero ya estamos en Sudáfrica; ya salieron al mundo, y ese es un hecho que despierta todo tipo de deseos, ambiciones, sueños.. El mas palpable se ve en la economía doméstica: Este puro hecho ha logrado levantar las ventas de televisores LCD, Plasma, merchandising relativo al evento mundial, y lo mas importante: Ha logrado elevar las ventas de la industria aérea, con empresas ofreciendo vuelos charter a la sede de tan magno evento; agencias de viajes ofreciendo programas turísticos a unos precios exhorbitantes para la mayoría de la gente. Si bien son valores adecuados a tamaño viaje, no es menos cierto que en general, los chilenos no tienen en su ADN una conducta ahorradora, por lo que se sentirán entusiasmados a pedir créditos de consumo (otra de las industrias beneficiadas: la banca) para costear su emprendimiento. Esto de por sí es un motor de la economía, la gente se anima a gastar, a endeudarse, los precios suben por la mayor demanda, etc..
Otro tema es el endiosamiento que quieren hacer del entrenador Marcelo Bielsa, le atribuyen el triunfo obtenido, lo cual es correcto; gracias a su liderazgo ha podido conducir al equipo nacional al triunfo, pero mas allá del reconocimiento aquí nos topamos con un factor emocional, casi al borde de la locura: El proclamarlo Presidente, Otorgarle la nacionalidad chilena por gracia (un nuevo invento de nuestros políticos en aras de obtener votos para fin de año) y acciones mas espirituales como prenderle velas como si fuera un Santo..
Esto nos demuestra que la población chilena carece de un líder a seguir, se aferra a la primera figura que les entrega esperanzas, y a través de esta creencia reafirma su voluntad de que las cosas pueden mejorar, ya tienen un incentivo a hacerlo. No olvidemos que esto no es garantía, mucha gente puede salir perjudicada, sobretodo quienes construyeron su ilusión sobre un castillo de naipes que se puede derrumbar ante la primera caída. Pero aquí caemos en el dilema de si es el huevo o la gallina.. La esperanza mueve al mundo, envía energías positivas (si, la mente es muy fuerte), y hace que la gente tome acciones en pro de ese objetivo. Sin este incentivo, sumado a una mentalidad pesimista, el camino se torna mas dificil.
Son necesarios estos “ídolos”.. La respuesta es sí, pero hay que tener mucho ojo con la sobre reacción.. La población chilena tiende a sobre excitarse y tomar medidas en forma compulsiva, que mas adelante le pueden pesar. Medidas poco racionales suele ser el mejor término que define a las acciones tomadas bajo esta influencia.










